Pesentación del libro “Jazz de película”

Este próximo viernes 29 de enero, el CEBM colabora en la presentación del libro Jazz de película

Se trata de un libro que hace un recorrido por el cine, fijando el foco de atención en su música, concretamente en las obras cinematográficas que usan el Jazz en sus bandas sonoras

LUGAR: Sala de arte contemporáneo, HORA: 19:30 horas

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Su autor, Roberto Sánchez, quien es también el comisario de la exposición “Maestros españoles del cartelismo cinematográfico”, la que podemos ver en la misma sala, a continuación nos describe el porqué y también algunos detalles de esta publicación de la editorial Doce robles:

Con el tiempo he aprendido que el jazz es una cuestión de apasionado sentimiento. Y que aúna, como ningún otro estilo musical, el conocimiento y la elaboración intelectual con los ritmos más ancestrales de la humanidad.

El jazz, como fusión musical de África, Europa, América y, con el tiempo, de Asia. El cine, como fusión de las formas artísticas tradicionales y modernas. El cine y el jazz combinados, como una de las más sublimes manifestaciones de la creatividad humana.

En su juventud, el pianista negro norteamericano Fats Waller y el violinista blanco francés Stephan Grappelli, ambos con un gran sentido jazzístico –y con auténtico swing en sus almas–, acompasaron sus instrumentos a las imágenes e historias que las pantallas silentes ofrecían. Charles Chaplin, también dentro del cine mudo, ya mostró en las salas de todo el mundo una orquesta de músicos negros amenizando a los viajeros de un barco de recreo en la película Un día de juerga (A Day´s Pleasure, 1919). Fueron los músicos populares al servicio de esos cines los que improvisaron la música más adecuada para las hipnóticas imágenes del cine en blanco y negro que nunca fue mudo.

El jazz es un estilo musical que ha mantenido con el cine una relación irregular, ambigua y a veces frustrante. Jazz y cine nacieron con el siglo XX y balbucearon sus primeras palabras casi al unísono. No es casualidad que la considerada como primera película sonora de la historia del séptimo arte se tituló, allá por 1927, The Jazz Singer. La situación empezó a cambiar de modo sensible desde finales de los años cincuenta e inicios de los sesenta. Gracias en gran parte a ciertos directores franceses y algunos cineastas norteamericanos de los sectores más independientes, las conexiones y coincidencias creativas empezaron a ser evidentes y enriquecedoras. Ya en la actualidad, destaca el brillante y solvente Clint Eastwood, tan solo actor en su primera época, y músico en su tiempo libre (pianista y compositor), que pronto entendió que el jazz y el blues podían encontrarse y tener un estrecho idilio con el cine. Ahora mismo parecen estar en una etapa magnífica de conexión y relación complementaria.

Cine y jazz bien pueden definir ese siglo XX en el que maduraron como formas de expresión artística, pero nacidos en realidad a finales del XIX. Además, han sido decisivos para entender lo mejor de la cultura norteamericana, las formas de pensar y sentir de un país construido por diversas oleadas de emigrantes que, después de no pocas crisis internas y dos guerras mundiales, terminaría por ser una potencia hegemónica en aspectos militares, económicos y culturales.

Para hacer este recorrido cronológico por las conexiones entre cine y jazz, he planteado una serie de capítulos. El primero, con diversos apartados, se ocupa de las películas de ficción que tienen el jazz como elemento principal en su banda sonora. El segundo está dedicado a las películas que lo usan de modo fragmentario, y el tercero, para los musicales clásicos. En el cuarto, los músicos son los absolutos protagonistas, y aquí encontramos espacios para las biografías (documentales, ficciones y dramatizaciones). En el quinto capítulo nos ocupamos de las reconstrucciones de eventos, clubes y actuaciones míticas, las biografías más o menos fabuladas y los conciertos grabados. Y para terminar, en el sexto, volvemos al cine documental dedicado al jazz y al blues de modo genérico.

El recorrido que propongo demuestra que la comunión entre el cine y jazz se remonta a los tiempos del cine mudo, pero se desarrolla plenamente en el sonoro, con una gran proyección en los medios audiovisuales del presente y del futuro.

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Roberto Sánchez

Roberto Sánchez (1962/) es Profesor y Doctor en Historia del Arte en la Universidad de Zaragoza. Especialista en la Historia del Cine y otros medios audiovisuales, colaborador como crítico y comentarista cinematográfico y musical en los medios de comunicación. Promotor, director y coordinador de muestras cinematográficas (en los últimos años: Cine Arte Fuendetodos y la Muestra Cinematográfica de Moyuela, las dos en la provincias de Zaragoza). Sus líneas de investigación y trabajo incluyen el diseño y los carteles cinematográficos, tanto en su función de promoción de filmes como de muestras y festivales (con una especial dedicación en los últimos años al Festival Internacional de Cine de Huesca), las relaciones del Cine con el mundo del Cómic y más recientemente ha iniciado una investigación sobre las relaciones entre el Cine Español y el Jazz.

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